Qué es la sonrisa gingival
Se habla de sonrisa gingival cuando al sonreír se ven más de 3 a 4 milímetros de encía por encima de los dientes. Es muy frecuente y no es un problema de salud, pero a muchas personas las lleva a sonreír con la boca cerrada o a taparse en las fotos.
Tiene varias causas: un labio superior corto, un exceso de crecimiento del maxilar, dientes que no terminaron de salir o, la más común, un músculo elevador del labio muy fuerte, que sube el labio de más al sonreír. Esta última es la que se corrige con toxina botulínica.
Cómo la corrige el bótox
Se aplican dosis muy pequeñas en dos puntos a cada lado de la nariz, sobre los músculos que elevan el labio superior. Al relajarlos levemente, el labio baja unos milímetros al sonreír y cubre más encía. La sonrisa sigue siendo suya: solo se ve menos encía.
Cuando la causa es el hueso o el tamaño de los dientes, el bótox no alcanza y la solución es de ortodoncia, de periodoncia o quirúrgica. Por eso empezamos con una evaluación: si su caso no es muscular, se lo decimos.
El resto del tercio inferior
Los mismos principios sirven para otras zonas de la mitad inferior del rostro, que forman parte del bótox facial completo:
- Comisuras caídas. Relajar el músculo depresor del ángulo de la boca levanta levemente las comisuras y quita el gesto de tristeza.
- Mentón con hoyuelos. El músculo del mentón, muy activo, deja la piel con aspecto de cáscara de naranja. Se suaviza.
- Código de barras. Las líneas finas verticales sobre el labio superior se atenúan con microdosis.
- Punta de la nariz. El músculo depresor del tabique baja la punta al sonreír; relajarlo la mantiene en su lugar.
El efecto Nefertiti
Lleva el nombre de la reina egipcia por su cuello largo y su mandíbula definida. Consiste en aplicar toxina en las bandas del platisma, el músculo plano del cuello, y en el borde de la mandíbula. Al relajarlo deja de tirar del óvalo facial hacia abajo, las bandas verticales del cuello se suavizan y el contorno de la mandíbula se define.
Funciona mejor en personas con bandas marcadas y poca flacidez. Si hay piel sobrante en el cuello, el bótox mejora pero no la retira.
Cómo se hace y qué esperar
- Evaluación médica de la sonrisa y de los músculos en movimiento.
- Aplicación con agujas muy finas, en menos de 20 minutos. No requiere anestesia.
- El efecto empieza a notarse a los 3 a 5 días y se completa a las 2 semanas.
- Revisión a los 15 días, con retoque si es necesario.
Durante 4 horas no se acueste ni se masajee la zona, y evite el ejercicio intenso ese día. En la boca el efecto dura menos que en la frente, entre 3 y 4 meses, porque son músculos que se mueven todo el tiempo.
Cuándo no conviene
No se aplica durante el embarazo ni la lactancia, en personas con miastenia gravis u otras enfermedades neuromusculares, ni si toma antibióticos aminoglucósidos. Tampoco si hay una infección en la zona. Comente en la evaluación cualquier medicamento que use.
Preguntas frecuentes
Depende de la causa. Si es un músculo que eleva el labio de más, se corrige con bótox en una sesión corta. Si es por el hueso o el tamaño de los dientes, la solución es de ortodoncia o quirúrgica. Se define en la evaluación.
Bien aplicado, no. La sonrisa sigue siendo la suya, solo que el labio baja unos milímetros y se ve menos encía. Lo que se nota es el exceso de dosis, por eso se aplica poco y se revisa a los 15 días.
Entre 3 y 4 meses. Es una zona de mucho movimiento y el efecto pasa antes que en la frente. Con aplicaciones repetidas suele durar algo más.
Es la aplicación de toxina en las bandas del cuello y en el borde de la mandíbula. Suaviza las bandas verticales y define el contorno del rostro sin cirugía.
Sí. Es lo que hace el bótox facial completo: trata los tercios superior, medio e inferior en una misma sesión para que el resultado sea equilibrado.
Antes de decidir: toda aplicación en WHIP la realiza un médico especialista, con producto certificado y presupuesto cerrado en la valoración. Si el tratamiento no está indicado en su caso, se lo diremos.
